El aire que respiramos diariamente en nuestras casas está doblemente contaminado: por el polvo doméstico, los ácaros, los pelos de los animales.... y por los aparatos eléctricos (horno, microondas, televisión, ordenadores, video consolas.)
Este aire encerrado y contaminado está comupuesto de iones positivos fatales para nuestro organismo. Esto produce un malestar con múltiples consecuencias: cansancio general, alergias, insomnio, dolores, estrés, envejecimiento acelerado,etc..
Las lámparas de cristal de sal permiten neutralizar estos iones nocivos ya que difunden a su alrededor una ionización negativa beneficiosa para la salud. Los iones negativos producidos por las lámparas de cristal de sal son parecidos a los que se desprenden de las olas del mar, de las cascadas, de los torrentes, de los bosques. Actúan en lo más profundo de nuestras células, tejidos y órganos,produciendo una regeneradora fuente de revitalización.
La sal gema de estas lámparas descontaminantes, formada hace mas de doscientos millones de años, proyecta a nuestro alrededor una dulce luz naranja, estimulante y relajante